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30 de marzo del 2020
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Durante su participación en el programa Saber es tu derecho, el economista Luis Rojas refiriéndose al momento actual dijo que el Paraguay se encuentra en una situación inesperada de mucha complejidad, pues como sociedad se tiene una mirada muy simplista de cómo enfocar la pandemia del COVID-19.

Ayuda a mirar positivamente esta crítica situación respecto a los graves problemas estructurales que desde hace años el Estado paraguayo viene arrastrando en su sistema económico, en su sistema político y que en una circunstancia como ésta de emergencias se ven con mayor claridad.

Mencionó que lo primero que saltó a la luz es la precariedad del sistema de salud considerando que el Paraguay en su política neoliberal viene en una desinversión en salud pública, que la pandemia evidenció esta realidad pues como país para hacer frente a éste mal se necesita de Hospitales, camas de terapias intensivas, insumos, Laboratorios, se precisan de personal de blanco, cosas que en la práctica no existen.

Además, del sistema de salud deficiente, el Coronavirus igualmente deja al desnudo unas finanzas públicas precarias, sin capacidad de respuestas y sin recursos . Y esto se ve claramente al dar el manotazo hacia un endeudamiento acelerado y desmedido nuevamente, dijo el economista, pues según el gobierno, el Estado no tiene de dónde quitar plata sin recurrir al endeudamiento, en este caso 1.600 millones de dólares. Monto que no es gratis, que todos los paraguayos en algún momento dado debemos pagar, indicó.

Esta situación igualmente muestra el eterno problema del fisco paraguayo, que es la baja recaudación tributaria donde el Estado no tiene recursos o si los tiene lo mal utiliza ya sea en salarios desmedidos, gastos superfluos, mucho dinero que va donde no debería ir, pero en el fondo también hay escasez de recursos en el Estado por los bajos impuestos a los sectores de mayores ganancias en el país.

La pandemia del Coronavirus igualmente visibilizó el trabajo precario e informal, desempleo y pobreza de miles y miles de paraguayos. Con esta crisis se evidenció que más del 60 por ciento de los trabajadores de nuestro país trabajan por cuenta propia y no en relación de dependencia, sin seguro médico, sin contrato de trabajo.

Según el economista Rojas, se nota el desinterés del Estado Paraguayo en la población más pobre porque ya se llevan tres semanas de iniciada la cuarentena y los kits de alimentos no llegan, tampoco las transferencias monetarias o los subsidios a los trabajadores informales que no están pudiendo trabajar o la ayuda a las pequeñas y medianas empresas.

“El gobierno, aparte de no tener voluntad política, carece de información, no sabe quién es cuentapropista, quién está en situación de pobreza, el gobierno nunca se interesó por esta población por ende no cuenta con información. No dispone de una base informativa. Otro aspecto es la alimentación, que a las dos semanas del aislamiento social se sintió en el bolsillo el encarecimiento de los precios. Productos básicos de la canasta básica familiar que aumentaron considerablemente de precios”. Dijo el economista.